El arte es disrupción y el graffiti no es la excepción

El arte es disrupción y el graffiti no es la excepción

El arte es definido como cualquier actividad o cosa realizada con fines estéticos o fines de comunicación, por medio del arte se expresan emociones e ideas ya sea a través del sonido, recursos visuales, corporales o con la combinación de dos o más, pero la definición en sí misma es subjetiva y nunca ha existido un consenso definitivo de que se puede considerar arte.

Yo me quedo con la definición del Filósofo Dino Formaggio «arte es todo aquello que los hombres llaman arte» lo cual tiene mucho sentido cuando nos preguntamos, ¿Qué sería de un artista cuya crítica especializada define sus obras como arte, pero que en su haber no es reconocido como tal por las personas comunes y corrientes?

¿En dónde está parado el graffiti cuando se habla de arte?

El graffiti como fenómeno cultural normalmente no es analizado sino como una actividad que es enjuiciada, criticándola de manera despectiva no obstante reconociendo su valor como medio de comunicación de ideas subjetivas o ideas de grupo.

Es necesario separar el arte urbano o muralismo que, si bien tiene muchas similitudes y de hecho muchos artistas urbanos iniciaron haciendo graffiti, esta actividad no tiene el estigma del rechazo social.

Se dice que el escritor como se llama actualmente a los que realizan graffiti, tienen motivaciones ególatras, que carecen de bajos niveles creativos, que sus intervenciones son poco memorables y que producen emociones negativas, todo lo contrario del arte urbano que provoca deseos de ser observado y apreciado por la mayoría.

Si bien durante décadas esta visión imperaba , hoy día la realidad es otra, ya que el graffitI moderno, aquel que inició en los años 60, ha superado ya muchos estigmas.

Hoy encontramos obras de arte urbano que son tan o mucho más transgresoras que una pinta de graffiti, ligadas ambas actividades a reaccionar ante entornos de problemática social, política y cultural, el arte siempre ha tenido esa cualidad, de ser transgresor, disruptor, atendiendo a un fenómeno que pocas veces se valora, la evolución, así es,  el arte evoluciona y los cambios que propone no siempre son bien recibidos.

Rompiendo mitos

Dejando de lado el fenómeno de clandestinidad que es tema de otro estudio y hablando solamente de las intervenciones, los detractores del graffiti basan mucho sus críticas en la poca estética que según ellos se muestra en las obras, las formas poco definidas, la fata de “realismo” o exceso de “simbolismo” pero basta con abrir un poco la mente, el recuerdo y ejemplificar cómo no necesariamente el arte tiene que corresponder a estas mal llamadas “carencias”

¿Por qué entonces nos asusta tanto la disrupción estética? hay innumerables ejemplos de cómo el arte ha trascendido las formas establecidas, he aquí algunos.

Estética disruptiva

Tal es el ejemplo de Impresionismo cuyo término nació de las burlas de críticos reconocidos de su época quienes decían que esas pinturas carecían de valor artístico ya que solo retrataban “impresiones”. Sabemos que dichas impresiones son producto de la luz, efecto que definitivamente querían y lograron los impresionistas, que fuera de desalentarse, consideraron dichas criticas un alago y adoptaron el nombre que les otorgaron.

Claude Monet, Impression: soleil levant, 1872-1873 París, Cuadro al que da su nombre al movimiento

Y es que este movimiento disruptor, vino a confirmar al mundo que se puede hacer arte sin esmerarse por retratar la realidad, la cual es también subjetiva y ceñirse a la estética establecida. El arte pictórico avanzó mucho desde entonces creando escuelas poco ortodoxas y de gran impacto como el cubismo, quién puede negar la genialidad de Picasso que con solo unos cuantos trazos crea una verdadera obra de arte como lo muestra en la fotografía siguiente

En la portada del post está una reproducción de la famosa paloma de Picasso recreada en innumerables ocasiones

El gran Miró desafió cualquier estética concebida en su momento

 

El arte te abstracto ignora totalmente de la pintura figurativa, abstrae y plasma únicamente a la esencia de lo representado tal como lo muestra Hilma af Klint, El Cisne, 1915

Un ejemplo clásico de cómo incluso las letras forman parte de una obra de arte que por cierto no se creó para ser exhibida en un museo es este cartel de Steinlen (1896) Chat Noir

Entonces ¿Qué es y que no es Arte?

Todos estos ejemplos son de artistas consumados, cuyas carreras alcanzaron notoriedad gracias a esfuerzo y la evolución creativa cargada de crecimiento intelectual y cuyas obras son consideradas “Obras de Arte”, es decir obras de gran valor artístico, en sus inicios llegaron a dominar la pintura figurativa y las técnicas heredadas de las viejas escuelas,

Ahora bien ¿Quién determina si una obra es de gran valor? Si bien los críticos de arte tienen una voz de autoridad ganada a pulso por el estudio que tienen en la materia, son las personas comunes y corrientes quienes dan el voto de calidad cuando con un gesto de admiración o simple rechazo contemplan o bien ignoran una obra expuesta, esta crítica no precisa conocimiento profundo de técnicas o niveles intelectuales superiores, el arte es para disfrutarse, no para criticarse.

La trascendencia de un artista pictórico está en su obra, la cual es capaz de despertar emociones, transmitir ideas o simplemente no hacerlo.

No tenemos que ir muy lejos para ver un ejemplo de arte mexicano donde el lettering, la técnica de stencil y una gran composición se combinan para hacer intervenciones de mucha calidad artística, tal es el caso de Dominus

 

Conclusión

Y pasaron los años donde el graffiti era considerado una actividad delictiva, existen hoy día muchos artistas que trascienden la clandestinidad para realizar obras de gran calidad, capaces de romper con el prejuicio del rechazo y que por el contrario sus obras son admiradas ya sea por su técnica o por lo que trasmiten al espectador.

Desde luego que existen niveles de intervención artística, como en toda actividad vinculada al arte hay artistas principiantes, artistas en evolución y artistas consumados, pero es tiempo de romper con los prejuicios que han existido por décadas y darle al graffiti la oportunidad de ser analizado y visto desde un punto de vista más inclusivo.

Depende pues de los artistas del graffiti, continuar por el camino de la autosuperación, cultivarse día a día y practicar mucho para dominar la técnica, aspectos de composición y enfocarse más en el aspecto creativo o de comunicación cualquiera que sea su motivación para elevar su nivel y desarrollar un lenguaje propio.